Descripción
Hay guerras que no se libran con armas, sino con jeringas y oxímetros.
En julio de 2020, un beso familiar en una fiesta de cumpleaños parecía un gesto inocente. Nadie imaginaba que ese instante abriría la puerta al infierno.
Uyaní Carrero Alarcón, sobreviviente de un incendio infantil y de una muerte clínica, enfrenta ahora su batalla más brutal: el COVID-19.
Pero esta vez no hay hospitales, ni quirófanos, ni Unidad de Quemados. El campo de batalla es su propio dormitorio. Su familia improvisa una unidad médica en medio del colapso. Las herramientas son jeringas clandestinas, oxímetros que dictan el destino y respiraciones que se convierten en lucha.
Su cuerpo se debilita. El peso desaparece. El aire escasea. El hogar entero se convierte en resistencia.
Su esposo busca medicamentos en una ciudad sin recursos. Su hijo de cuatro años la observa en silencio desde el borde de la cama. Su familia sostiene lo imposible con lo único que tiene: amor.
Cuando la medicina llega a su límite, aparece la última opción.
Una sola oportunidad.
Y si el cuerpo no responde, no hay regreso.
En el umbral de la vida y la muerte, la luz vuelve a abrirse.
Pero esta vez no la detiene la promesa de la paz.
La detiene una imagen: su hijo, solo.
Esa imagen es más fuerte que la muerte.
Uyaní elige regresar. No por miedo, sino por amor a la vida que aún la espera.



Valoraciones
No hay valoraciones aún.